Hazte voluntario
Tus manos también salvan.
El albergue funciona gracias a personas que dan su tiempo. No hace falta experiencia: hace falta ganas y un rato a la semana.
- Días en el refugio: bañar, pasear y dar cariño.
- Traslados a la veterinaria o a entregas de adopción.
- Hogar temporal para un perro en recuperación.
- Jornadas de adopción y eventos.
- Redes sociales, fotos y diseño.